30/01/2024

Época de procesionaria en Cataluña: precauciones y cuidados

procesionaria: precauciones y qué hacer si tu perro entra en contacto

Introducción

La Thaumetopoea pityocampa, conocida como oruga procesionaria, puede afectar de forma grave a nuestras mascotas. Esta oruga, perteneciente al orden Lepidoptera, se ha ganado su reputación por provocar fuertes reacciones inflamatorias al entrar en contacto con ella. Os contamos más sobre esta oruga para que podamos comprender cómo podemos proteger a nuestros queridos compañeros peludos de sus peligros.

El ciclo de vida de la oruga procesionaria y zonas de peligro

El ciclo vital de la procesionaria comienza en verano cuando las hembras depositan sus huevos en las agujas de los pinos. Tras un período de incubación, las larvas eclosionan y pasan por cuatro etapas de desarrollo, adquiriendo durante la segunda etapa la capacidad irritante que las hace notorias. Durante el invierno, las orugas forman nidos en las copas de los pinos y en primavera, abandonan estos nidos en procesión y buscan un lugar adecuado para enterrarse, emergiendo finalmente como polillas en verano y volviendo a iniciar el ciclo.

Este año, con las temperaturas tan altas que hemos vivido durante este inusual invierno, parece ser que el ciclo ha empezado antes y ya se están viendo las primeras procesionarias en los montes, bajando de sus nidos.

Esta procesión, que generalmente ocurre a principios de la primavera, aunque puede adelantarse a final de enero y en febrero, se convierte en un problema, y podemos verlas tanto en zonas de pinos como en calles, jardines y muros.Se encuentran en zonas mediterráneas, incluyendo países como España, Portugal, Francia, Italia y Grecia.

¿Cómo puede afectar a nuestros perros y gatos el contacto con las orugas procesionarias?

El contacto con la oruga procesionaria puede tener consecuencias adversas para las mascotas, siendo los perros los más afectados. Las espinas urticantes de estas orugas, compuestas principalmente de quitina, pueden penetrar en la piel y desencadenar una reacción inflamatoria conocida como erucismo. La Thaumatopina, una proteína irritante liberada por estas espinas, provoca una degranulación de mastocitos, desencadenando síntomas que van desde hiperproducción de saliva hasta problemas respiratorios graves.

Oruga procesionaria nido

Síntomas que provoca el contacto con la procesionaria:

  • Hipersalivación: Uno de los primeros signos de contacto con la oruga procesionaria es la producción excesiva de saliva. Los perros afectados pueden babear de manera notable y de forma repentina.
  • Inflamación de la zona de contacto: La zona donde el perro ha tenido contacto con la oruga puede inflamarse, presentando enrojecimiento y dolor. Esta inflamación puede afectar la lengua, labios y otras áreas de la boca.
  • Deglución excesiva: Los perros pueden mostrar un comportamiento de deglución constante debido a la irritación en la boca y la garganta causada por la toxina de la oruga.
  • Agitación e inquietud: Los perros afectados pueden mostrar signos de nerviosismo, esto podría ser una respuesta al malestar físico que experimentan.
  • Cambios en la lengua: La lengua del perro puede cambiar de color, mostrando tonalidades rojas, amoratadas (cianosis) o incluso negras. Esto se debe a la dificultad para que la sangre fluya normalmente debido a la irritación.
  • Dificultad para cerrar la boca: La inflamación causada por la toxina puede ser tan intensa que impide que el perro cierre la boca adecuadamente.
  • Ránula: En algunos casos, la irritación en las glándulas salivales puede llevar a la formación de una ránula, que es una hinchazón en la parte inferior de la boca debido a la acumulación de saliva.
  • Dificultad para respirar: En situaciones más graves, la inflamación en la boca y la garganta puede provocar dificultad para respirar, lo que constituye una emergencia médica.
  • Problemas oculares: Si las espinas urticantes entran en contacto con los ojos, pueden causar blefaritis (inflamación de los párpados) y úlceras en la córnea.
  • Vómitos: En casos de ingestión de la oruga procesionaria, los perros pueden experimentar vómitos y malestar gastrointestinal, y, en situaciones críticas, síntomas sistémicos como hipertermia, taquipnea y shock anafiláctico.

Es importante señalar que la gravedad de los síntomas puede variar según el grado de contacto, la cantidad de toxina involucrada y la prontitud con la que se administre el tratamiento. Ante cualquier sospecha de contacto con oruga procesionaria y la manifestación de estos síntomas, es esencial buscar atención veterinaria de inmediato para garantizar un tratamiento adecuado y minimizar el riesgo de complicaciones.

¿Qué debo hacer si mi perro o mi gato han tenido contacto con la procesionaria?

El vello que cubre el cuerpo de la oruga procesionaria es muy irritante y puede tener efectos muy graves en la salud de nuestro animal. Cada oruga cuenta con alrededor de un millón de pelos urticantes, por esta razón, es crucial mantenerse alejado de áreas con pinos si se observan indicios de nidos. Pero, si sospechas que tu perro o gato ha entrado en contacto con una de ellas esto es lo que debes hacer:

  • No frotes ni toques la zona afectada: Las espinas urticantes de la oruga procesionaria pueden liberar toxinas al ser manipuladas. Evita tocar la zona afectada con las manos y, especialmente, evita frotarla.
  • Limpia la boca y la lengua: Si has observado que tu perro ha tenido contacto con la oruga en la boca, puedes intentar enjuagar su boca con agua caliente o templada, ya que el calor ayuda a desactivar la toxina.
  • Evita que tu perro se lama la zona afectada: Es importante prevenir que el perro lama o muerda la zona afectada, ya que esto podría aumentar la exposición a la toxina.
  • Consulta a un veterinario inmediatamente: Ante cualquier sospecha de contacto con la oruga procesionaria, busca asesoramiento veterinario de inmediato. Describe los síntomas y circunstancias del contacto para que el veterinario pueda ofrecer la mejor orientación posible.
  • No retrases el tratamiento: La rapidez en la administración del tratamiento es crucial. Si es necesario, el veterinario puede recetar corticoesteroides y antihistamínicos para reducir la inflamación y contrarrestar los efectos de la toxina.
  • Evita la automedicación: No intentes administrar medicamentos a tu perro sin la supervisión de un veterinario. Los tratamientos y dosis deben ser específicos para cada caso.
  • Observa a tu perro de cerca: Después del contacto con la oruga, observa a tu perro de cerca en busca de cualquier cambio en su comportamiento, apetito o síntomas adicionales. Si hay algún signo de empeoramiento, vuelve a contactar a tu veterinario.
  • Previene futuros encuentros: Evita pasear a tu perro en áreas donde haya nidos de orugas procesionarias. Mantén la vigilancia durante los meses en los que estas orugas son más activas (generalmente entre febrero y abril) para prevenir nuevos encuentros no deseados.

Recuerda, la seguridad y el bienestar de tu perro son lo más importante. Ante cualquier duda o preocupación, siempre es mejor buscar la atención de un profesional veterinario.

Conclusión

En conclusión, la prevención, mediante la evitación de áreas propensas y la vigilancia activa, junto con la acción rápida en caso de contacto, son las mejores herramientas que tenemos para garantizar la salud y seguridad de nuestros perros y gatos. La conciencia y el cuidado constante son la clave para disfrutar de un entorno natural sin comprometer la salud de nuestras mascotas.

Y en caso de dudas o emergencias, desde TomVets estaremos encantados de ayudaros. Podéis contactar con nosotros a través de WhatsApp, y podemos acudir a domicilio donde necesitéis.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿Las orugas procesionarias también representan un peligro para los gatos u otras mascotas?

Sí, las orugas procesionarias también pueden ser peligrosas para otros animales domésticos, como gatos. Se deben tomar las mismas precauciones para prevenir el contacto.

¿Cómo puedo identificar la presencia de orugas procesionarias en mi área?

Las orugas procesionarias suelen formar procesiones en fila, lo que facilita su identificación. También construyen nidos en los árboles, que son característicos y fáciles de reconocer.

¿Puedo eliminar los nidos de orugas procesionarias por mí mismo?

No se recomienda intentar eliminar los nidos por cuenta propia, ya que puede aumentar el riesgo de exposición a los pelos urticantes. Es mejor contactar a profesionales en control de plagas o autoridades locales.

¿Pueden las orugas procesionarias afectar a los humanos de alguna manera?

Aunque suelen ser más problemáticas para los animales, las orugas procesionarias también pueden causar reacciones alérgicas en los humanos. Evitar el contacto directo es muy recomendable.

¿Qué debo hacer si encuentro un nido de orugas procesionarias en mi propiedad?

Lo mejor es contactar con profesionales en control de plagas para que eliminen el nido de manera segura y efectiva.